Cuatro fórmulas analizadas gramo a gramo por un tecnólogo de los alimentos. Cada bote lleva su perfil sensorial medido, no adivinado.
Cada referencia incluye su perfil sensorial: salado, picante, ahumado, cítrico y herbáceo, en base a la fórmula real de cada bote.
PUNTO nace de una carrera en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y de una idea simple: sazonar no debería ser cuestión de suerte. Cada mezcla se formula pesando cada gramo, probando proporciones y descartando lo que no aporta sabor real.
Nada de azúcares ni antiapelmazantes de relleno. Lotes pequeños, trazabilidad por referencia y el mismo rigor de laboratorio aplicado a algo tan cotidiano como una tostada o una parrillada.